Instituto de Tecnologías, Educación, Ciencia e Innovación Superior

Quiénes somos

Formamos ciudadanía con criterio: personas que leen la norma, miden el dato y sostienen un argumento sin gritar. La educación cívica no es un taller de campaña; es el oficio de participar con rigor en la vida pública de México.

Misión

Impartir formación secuencial, accesible y verificable en competencias cívicas, digitales y de gobierno, para que ciudadanas, simpatizantes, militancia y quienes ya legislan o gobiernan puedan entender la ley, el territorio y la información que circula en pantallas. Lo hacemos con cohortes reducidas, avance ordenado, examen al cierre del curso y constancia con folio público.

Visión

Ser el campus de referencia en México donde la educación cívica se entrelaza con el pensamiento crítico frente a algoritmos, desinformación y datos. Un espacio en el que formarse es una forma de participar: aula y plaza, norma y evidencia, sin pedir cargo previo ni entregar eslóganes.

Valores

Educación cívica

El núcleo de INTECIS. Derechos, instituciones, paridad, municipio y oficio de gobierno se estudian con la misma seriedad que una materia técnica.

Rigor y secuencia

Materias y temas en orden. No se salta el piso. El examen llega cuando el mapa del curso está completo.

Criterio frente a la información

Reconocer un deepfake, leer un presupuesto y sostener un argumento con evidencia. Capacitarse para no decidir a ciegas.

Inclusión sin rebajar el nivel

Ciudadanía, simpatizantes, militancia y servidores públicos en un mismo campus. Se pide criterio, no cargo.

Transparencia verificable

Diploma con folio público. La constancia se puede comprobar; la nota no se imprime en el documento.

Cohortes humanas

Grupos reducidos (~100 personas) para que la formación no se diluya en masas anónimas.

INTECIS no pide que llegues con cargo. Pide criterio. Quien milita, quien simpatiza, quien vigila una casilla o quien apenas se acerca a lo público puede estudiar aquí con la misma seriedad que una secretaria técnica o un cabildo. La capacitación no es adorno de campaña: es el hábito de leer la norma, medir un número y reconocer cuando la información miente.